Ocurrió en Argentina, concretamente en un refugio situado en Fontana, localidad del Gran Resistencia.
El caso ha salido a la luz después de las publicaciones de algunos testigos en las redes sociales.



Según comentó un testigo al diario Calrín: ”Él siempre mostraba que los perros que había en el terreno le molestaban.
Ese día se levantó de peor carácter que otras veces y al ver varios animales juntos les empezó a disparar con un rifle de aire comprimido.
Después agarró a esta cachorra, de unos cinco meses, le colocó la soga en el cuello y la colgó de un árbol que está en el centro del terreno”.

El sacerdote fue identificado como Gerardo Vogt. Una de las cuidadores del albergue denunció el caso en la comisaría local.
Contó el ahorcamiento de la perrita y como el curo le dio una patada en la barriga cuando ella intentaba descolgar al animal
al ver que varios niños estaban viendo todo lo que pasaba.

El caso ya se está investigando.