Imagen del meteorito

El Curiosity nos ha mostrado ya algunos de los descubrimientos más importantes y llamativos que podríamos realizar en la superficie marciana, pero pese a su importante trabajo de exploración marciana, también es capaz de mostrarnos algo para lo que no preparamos a este intrépido explorador. Y ha sido durante el sol 640, el 25 de marzo terrestre, cuando nos ha enseñado uno de esos raros tesoros que no esperaríamos encontrar en Marte.

Mientras sigue su camino hacia la base del Aeolis Mons, se ha tropezado con una roca que no procede de Marte, sino que en realidad es un meteorito de cerca de dos metros de hierro macizo en el que se aprecia como el regolito marciano ha comenzado ya a cubrirlo.

El hallazgo de este meteorito nos recuerda que en Marte está sucediendo algo extraño y desconcertante pues la mayoría de los meteoritos encontrados en su superficie por otros exploradores son ricos en hierro, y aunque en la Tierra este tipo de meteoritos son algo común, son superados en número por los meteoritos rocosos, esto ha llevado a pensar que por algún motivo, los meteoritos rocosos sufren una gran erosión en la superficie marciana, lo que explicaría su aparente desaparición.

Este gran meteorito parece estar dividido en dos bloques separados, y como nos gusta ponerle a todo estos dos bloques han sido también bautizados, el más grande ha sido denominado como “Lebanon” mientras que el más pequeño y que se encuentra en primer plano de la imagen ha recibido el nombre de “Lebanon B”.

Y aunque el Curiosity no estaba preparado para analizar rocas como estas, el equipo de la misión decidió pasar algún tiempo fotografiándolo y analizándolo con el Remote Micro-Imager (RMI), uno de los artilugios de la Chemistry and Camera (ChemCam). Las imágenes del RMI son las señaladas en el interior de los círculos de la fotografía que ilustra esta noticia. Pero no fue el único instrumento utilizado para captar una imagen de este gran bloque de hierro, la MastCam también tomo algunas imágenes de la zona para tratar de incluir el color y contextualizar la propia imagen.

Aunque en realidad este no es el primer objeto de este tipo que hemos hallado en la superficie marciana, y al igual que otros meteoritos de hierro observados tanto por el Curiosity como por los viejos Opportunity y Spirit de la NASA, este nuevo ejemplo está plagado de cavidades. De acuerdo con un comunicado de prensa de la NASA, estas características pueden ser explicadas por el hecho de que el asteroide original tuviese incrustaciones de cristales de olivino que suelen verse a menudo en un tipo raro de meteoritos de hierro y piedra llamados palasitos. Este olivino mucho más blando que el hierro se habría erosionado por el viento y las continuas tormentas marcianas, dejando atrás el núcleo denso de hierro.


espacioprofundo.es 18/07/14