historiasdelahistoria.com (Javier Sanz 23 mayo 2013)

La disputa de un territorio por diferentes países europeos no tiene nada de curioso o anecdótico, pero si el territorio en cuestión sólo existió 6 meses… la cosa cambia. Estoy hablando de la isla Graham, isla Julia o isla Ferdinandea (dependiendo de qué país de los que se disputaron su soberanía la nombre).

Esta isla no es más que Empédocles, un gran volcán submarino situado a 30 km al sur de la isla de Sicilia y cuyo pico se encuentra a pocos metros de la superficie del mar. Su nombre se debe al filósofo griego. La primera aparición documentada de una erupción del Empédocles, convirtiéndose en una isla momentáneamente, se remonta a la Primera Guerra Púnica en el siglo III a.C. Pero el motivo de este artículo se debe a la erupción que se produjo en 1831, cuando de la noche a la mañana apareció un islote que cuando dejó de escupir lava tenía una longitud de 4 km, una superficie de 1,6 km², una altura máxima de 60 metros sobre el nivel del mar y dos pequeños lagos interiores. El 2 de agosto de 1831, cuando apenas se había enfriado la isla surgida del mar, el capitán inglés Humphrey Fleming Senhouse partía desde la isla de Malta para plantar la bandera británica y la bautizó con el nombre de Graham Island. El 17 de agosto, un barco del rey Fernando II de las Dos Sicilias (reino compuesto por la unión de Nápoles y Sicilia, y bajo soberanía de la Casa de Borbón española que en 1861 pasará a formar parte de Italia) llegaba a la isla, quitaba la bandera británica y plantaba la suya cambiándole el nombre por isla Ferdinandea. El 29 de septiembre, una misión científica francesa plantaba su bandera y la bautizaba con el nombre de île Julia.


Ilustración del geólogo francés Constant Prévost de 1831

Aquella situación estuvo a punto de crear un conflicto internacional por la soberanía del islote… que se solucionó sin ningún enfrentamiento. La lava que escupió el volcán estaba compuesta por material fácilmente erosionable y la acción de las olas hicieron que la isla desapareciese el 17 de diciembre… apenas cinco meses después de su aparición.

Esta isla todavía daría para otra curiosa situación. En abril de 1986, en la llamada Operación El Dorado Canyon, la Fuerza Aérea de los EEUU bombardeaba Libia como represalia por la bomba que estalló en una discoteca de Berlín frecuentada por los soldados estadounideneses. Los bombarderos detectaron una sombra bajo el mar, que no era otra cosa que la isla, y creyendo que era un submarino libio… la bombardearon.


Fuentes e imágenes: The New York Times, The Guardian