El origen de los ‘polvos de talco’ tuvo lugar en 1878, cuando se obtuvo la primera fórmula del boro talco en la farmacia della Legazione Britannica de Florencia gracias a su propietario, sir Henry Roberts, un químico británico especialista en la preparación de medicamentos.

Este compuesto fue el resultado del primer experimento de la interacción del talco y ácido bórico, mostrando propiedades antitranspirantes, blanqueantes, calmantes y antisépticas.

Con su patente, en 1904, comenzó a publicitarse y comercializarse como complemento para el aseo personal (especialmente indicado para el cuidado de los bebes).


20minutos.es 26/09/13