20minutos.es 02/05/13

Cabe destacar que el término ‘kleenex’, con el que nos referimos comúnmente a los pañuelos desechables de papel, en realidad es la marca con la que se comercializa desde 1924.

Los pañuelos desechables son la consecuencia directa del desarrollo de una celulosa que creó en 1914 la compañía norteamericana Kimberly-Clark. Este material se produjo para ser introducido como filtro en las máscaras antigás, durante la Primera Guerra Mundial.

Una vez acabada la guerra se trató de buscar una salida comercial a esa celulosa, por lo que se desarrollaron diferentes productos muy relacionados con la higiene personal femenina y, bajo el nombre de Kotex, se comercializaron compresas, diferentes tipos de apósitos y unas prácticas toallitas para desmaquillarse.

Estas últimas fueron muy bien acogidas por el gremio de profesionales dedicados a maquillar (y desmaquillar) a los artistas de Hollywood, en la famosa época dorada de los felices años 20.

Muchos eran aquellos de la Meca del cine que aprovechaban el tener a mano esas finas toallitas de papel para utilizarlas también como pañuelo y sonarse la nariz, algo que llevó a la empresa Kimberly-Clark a desarrollar un nuevo producto de usar y tirar que sustituyera a los pañuelos de tela.

Ahí nació el Kleenex, cuyo nombre (según explican en su propia web) es una combinación de las palabras ‘clean’ (limpiar) y Kotex (el producto antecesor del pañuelo desechable).

Un año después, 1925, los pañuelos desechables Kleenex ya se comercializaban en todos los Estados unidos, vendiéndose millones de unidades y con una gran presencia en todos los medios de comunicación.