Se conoce como ‘vivalavirgen’ a aquella persona que se comporta de manera despreocupada e informal. El término es un vocablo formado a partir de la locución ‘Viva la Virgen’ y se escribe todo junto cuando es utilizado para referirse coloquialmente a quienes he descrito al inicio del post (tal y como recoge el Diccionario de la RAE).

El origen de la expresión ‘ser un vivalavirgen’ procede de los ambientes marinos y tal y como apuntan la mayoría de fuentes, proviene del momento en el que los marineros de un barco estaban en formación y debían ir indicando que allí se encontraban en el momento del recuento.

Era una norma establecida que el marinero que cerraba dicha formación tenía como encargo gritar ‘¡Viva la Virgen!’ en lugar de decir su nombre o número y esa mención a la madre de Jesús se hacía con el propósito de reclamar la protección divina para toda la tripulación.

Al ser el último quien debía hacerlo, todo apunta a que siempre recaía en el más despistado, holgazán o despreocupado (algunos indican incluso que torpe) que se incorporaba al grupo, de ahí que con el tiempo se utilizase el término ‘vivalavirgen’ como sinónimo de ese tipo de personas.

También podemos encontrarnos con quien defiende que el origen de la locución es otra, situando la acción en tiempos en los que las costas del Nuevo Mundo (bajo control español) eran atacadas por piratas ingleses y en la defensa de la misma los soldados e indígenas armados gritaban ese ¡Viva la Virgen!. Evidentemente, muy pocos son los que defienden esta hipótesis y apenas existen fuentes que así lo confirmen. El propio José María Iribarren en ‘El porqué de los dichos’ no le otorga demasiada fiabilidad a esta explicación.

20minutos.es / Por Alfred López 15 de diciembre de 2015


¿Cuál es el origen de la expresión ‘ser un vivalavirgen’?