El huevo, ese elemento que encontramos en muchas de las comidas que consumimos diariamente, tiene aspectos que quizás sean desconocidos para sus usuarios.



Planteamos 10 cosas que quizás no sepas y que te gustará saber sobre los huevos.

1. Huevos en la nevera o no

Se observa que los huevos en la tienda no permanecen en neveras, pero sí deben estarlo después de su compra. Esto se debe a que los huevos no pueden sufrir cambios bruscos de temperatura, lo que provocaría condensación de agua en la superficie. En la tienda se mantienen a una temperatura ambiente lo que les protege de ese cambio de temperatura y de posibles efectos secundarios como entrada de microorganismos en el interior del huevo.

... 2. Manchas internas del huevo

Las manchas que encontramos en el interior del huevo se deben a factores genéticos de las gallinas. Los huevos blancos prácticamente no presentan manchas, sin embargo, los de color pardo tienen manchas entre el 5 y el 40%. Las manchas que encontramos pueden ser de dos tipos: de sangre, de color rojo que aparecen sobre la yema, y que se deben a hemorragias durante la ovulación; y de carne, aparecen en la clara, pueden ser de manchas de sangre oxidada, de partículas de calcio o de la descamación de tejidos de la gallina.

3. Diferente color de los huevos

El color de los huevos depende simplemente de la raza y clase de la gallina. Así, las gallinas de color blanco ponen los huevos blancos, mientras que las gallinas marrones ponen huevos pardos, conocidos como huevos morenos o rubios. No hay diferencia de calidad entre unos y otros.

4. Lavar o no los huevos

Siempre está la pregunta de, ¿lavo el huevo o no? Generalmente no se deben lavar, ya que este proceso podría dañar la cáscara, lo que estropearía el huevo y podría provocar enfermedades. La fina capa, cutícula, que cubre el huevo está llena de poros, que impiden la entrada de microorganismos a su interior. Si se lavan, esta capa perderá su efecto. Aun así, si se quiere lavar el huevo, tiene que ser justo antes de cocinarlo. Lavarlo con agua o limpiarlo con un paño es lo más habitual.

... 5. Un huevo está fresco o no

Para saber si un huevo es fresco o no, si está en buenas condiciones para comer, vale con un simple truco para averiguarlo. Si metemos el huevo en agua y no flota, quiere decir que está fresco, su densidad es mayor que el agua. Sin embargo, si flota, quiere decir que no está fresco, su densidad es menor que el agua, por lo que no se podría consumir.

6. Huevos que están rotos

Por muy simple y pequeña que sea la rotura, grieta, de la parte superior del huevo, no se recomienda que se consuma. Los microorganismos entran en los huevos por medio de esas grietas y provocan enfermedades.

7. Duran más de lo que pone en la fecha

Los productores de los huevos están obligados a poner una fecha de caducidad, sin embargo, aunque haya una fecha, los huevos se pueden consumir hasta cuatro semanas después de la fecha señalada. Eso sí, siempre y cuando veamos que el huevo está en buenas condiciones por dentro y por fuera.

8. Tratamiento de belleza

La yema del huevo, ya que es rica en grasa y colesterol, ayuda a tratar el cabello seco y la piel maltratada. A su vez, la clara ayuda a mantener y hacer más pequeños el tamaño de los poros.

9. Pegamento casero

Como curiosidad saber que si no tenemos pegamento a nuestro alcance, el huevo podría ser su sustituto. El contenido pegajoso de las claras sirve para pegar papel o cartón.

... 10. Cómo separar la yema de la clara

Para separar la clara de la yema lo que se suele utilizar es la cascara del mismo huevo. Este proceso no es muy recomendable, ya que la cascara está en contacto con el exterior y podría ser fuente de enfermedades. Hay un truco muy simple para hacer esta separación, sólo será necesaria una botella.

Qué.es 30 de junio de 2015

Cosas que quizs no sepas del huevo