No, la idea no era lograr un perfecto adorno para el día de brujas, sino espantar vagabundos.
Un estadounidense pensó deshacerse de los vagabundos que dormían en su patio,
así como de la basura que otros arrojaban allí instalando varias lapidas en su jardín.



Este hombre oriundo de Houston, Texas, encontró unas lápidas en la esquina de una calle y decidió darles uso.
Lo que no sabía es que estas habían sido desechadas por una compañía local de monumentos
y los datos eran de personas recién fallecidas.

El hombre declaró a la televisora KTRK que no sabía que los nombres eran auténticos y que lo lamentaba.
Aunque se justifico ante su vecino, Fernando Villa, diciendo: “Era para mantener a los vagabundos fuera, ya que siempre estaban durmiendo justo allí”

Sin embargo, no deja de ser de muy mal gusto para otros entre ellos las familias de los fallecidos.
Tanto así que el hermano de uno de estos informó a la cadena ABC que él y otros
miembros de la familia se habían sentido molestos por la historia