Científicos han conseguido crear estructuras a nanoescala, unas mil veces más pequeñas que las originales, con gran precisión y en 3D.


La miniaturización de la tecnología gracias a los nuevos procesos de fabricación ha conseguido un nuevo avance, posiblemente uno de los mayores de los últimos años; ya es posible recrear objetos a nanoescala de manera fiable y precisa, y las posibilidades son enormes.

Imagina poder partir de cualquier estructura, y reducirla a unos nanómetros; eso es lo que han conseguido investigadores del MIT usando una nueva técnica. La clave en este caso, además, es que son objetos tridimensionales; por lo que han conseguido crear réplicas perfectas de objetos a nanoescala, sin importar el material y con gran precisión.

El método para crear estructuras a nanoescala

Usando la nueva técnica, los investigadores pueden crear objetos de cualquier forma y estructura que quieran; la imaginación es el límite, como suele decirse, pero es más importante que esta técnica permite crear réplicas de objetos ya existentes a una escala muy inferior.

El método consiste en crear una especie de “andamio” de polímeros usando un láser; esta será la base de la nueva estructura, y a la que se le añadirán los materiales necesarios. A continuación, son capaces de reducir el andamio, y con él toda la estructura que está pegada. En el proceso, se mantiene la forma y la estructura del objeto original. El resultado final es una versión a miniatura del objeto original, unas mil veces más pequeña.

Ya era posible crear patrones en estructuras en dos dimensiones y reducir su tamaño a nanoescala; pero esas técnicas no funcionan si se trata de una estructura tridimensional. Hasta ahora, para conseguir una estructura 3D era necesario crear varias capas y ponerlas una encima de la otra; un proceso largo y laborioso.

El nuevo método permite crear estructruras 3D a nanoescala de manera más directa, basándose en una estructura mayor. Está inspirado en una técnica llamada microscopía de expansión, usada expandir neuronas para poder ver y analizar mejor su estructura; consiste en inyectar un hidrogel y expandirlo. El nuevo proceso consiste en justo lo contrario; los investigadores se dieron cuenta de que podían crear objetos a gran escala con hidrogel ya expandido, y a continuación reducirlo para conseguir el mismo objeto a una escala menor.

Este método puede tener muchas aplicaciones, aunque inicialmente sus creadores ven más potencial para crear nuevas ópticas especializadas, tanto para microscopios como para smartphones. Además, podría servir para crear partes diminutas para robots y otros aparatos.

omicrono.com / Adrián Raya,, 17 diciembre 2018

Consiguen reducir objetos 3D a nanoescala, mil veces más pequeños que los originales