Pocas especies marinas resultan tan intrigantes como el pulpo. Este molusco carnívoro habita en las profundidades del océano y es conocido por su extrema timidez, lo que le hace esconderse entre las grietas durante el día y salir a cazar por la noche.

A diferencia de lo que sucede con los humanos, la naturaleza ha premiado la timidez del pulpo dotándole de una excepcional habilidad para camuflarse entre las rocas y plantas, que es en definitiva lo que hace a este animal tan interesante.

El mimetismo de los pulos


Además de esconderlo de los ojos curiosos, el camuflaje le permite al pulpo conseguir todo tipo de alimentos: peces, crustáceos y almejas. Este subterfugio puede darse:

Mimetizado con en el suelo


Escondido en la vegetación


Sin embargo, a este ojo curioso no se le escapa la evidente pregunta...

¿Cómo logran camuflarse los pulpos?

La presencia de pequeñas células pigmentadas llamadas cromatóforos le permiten a la piel de pulpo absorber y reflejar la luz del entorno. De esta forma el molusco puede generar un patrón móvil de colores haciendo un efecto ventana que confunde al depredador al acecho.

Para lograrlo, el pulpo fija su vista en una textura específica cercana y la replica en su piel de forma instantánea. Esto no sucede con otras especies con la habilidad de camuflarse, como el caso del camaleón, que pese a tener los mismos cromatóforos su proceso de subterfugio es notablemente más lento.



Este distintivo convierte al pulpo en el rey del camuflaje del mundo animal, una verdadera ventaja frente a sus depredadores y visitantes molestos. En definitiva, ¿a quién no le gustaría tener esta habilidad para esconderse?

batanga.com 04/09/14