Todos algunas vez hemos consumido cafeína; el té, café y refrescos cola son las bebidas que mayor cantidad de cafeína contienen. Pero, ¿sabes que la cafeína es una droga mucho más potente de lo que imaginas? Aunque no lo creas, si consumes cafeína a diario, tras solo 24 horas sin cafeína en el cuerpo, ya empezarás a notar los síntomas de abstinencia. Para entender el porqué, vamos a ver cómo tu cerebro se vuelve adicto a la cafeína.

Ojocientífico.com 27/08/13

Cómo actúa la cafeína en el cerebro

Como muchas drogas, la cafeína es químicamente adictiva, como bien llegaron a la conclusión los científicos en el año 1994. Hoy en día, la adicción a la cafeína se considera por primera vez como una enfermedad mental.

¿Por qué la cafeína es adictiva? Por la forma en que afecta al cerebro produciendo una sensación de alerta constante. Cuando consumimos cafeína, esta es absorbida por el intestino delgado y esparcida por la sangre. Esta se puede disolver tanto en agua como en grasas, por lo que se distribuye en la sangre y en las membranas celulares; es por esta razón que es capaz de penetrar la barrera entre la sangre y el cerebro y entrar en este órgano.

Químicamente hablando, la cafeína es muy similar a la adenosina, una molécula encargada de muchos procesos celulares como la respiración. Por esta razón, al consumir cafeína, esta llega al cerebro y se encaja en los receptores de adenosina, bloqueándolos. Esta situación genera un estado de alerta y energía por unas pocas horas, ya que no deja fluir la adenosina, que es la encargada de generar un estado de cansancio y sedación. Por si fuera poco, algunos estimulantes naturales como la dopamina trabajan mejor cuando la adenosina está bloqueada; y las glándulas suprarrenales comienzan a generar adrenalina.

Si tenemos en cuenta esto, podemos llegar a la conclusión de que la cafeína en sí no es un estimulante, sino que ayuda a que el cuerpo genere estimulantes.

Cómo cambia el cerebro con el consumo de cafeína constante

Aquellas personas que acostumbran a su cuerpo a una dosis diaria de cafeína, tienen cambios a largo plazo en su cerebro para adaptarse a esa situación.

El cambio más notable es que el cerebro comienza a crear más receptores de adenosina en el cerebro, a modo de equilibrio contra la constante ingesta de cafeína. También disminuye la cantidad de receptores de noradrenalina. Es por eso que las personas que beben cafeína a diario tienen una resistencia mayor con el paso del tiempo; y también el porqué del síndrome de abstinencia, ya que el cuerpo está acostumbrado a funcionar de una determinada manera, con una química cerebral alterada.

Síndrome de abstinencia de cafeína

El síndrome de abstinencia de la cafeína se comienza a notar tras 24 horas de haber dejado de consumirla. Los síntomas más comunes son el cansancio mental y físico, dolor muscular, problemas de concentración y un cerebro menos alerta. También tenemos cambios en nuestro humor, sintiéndonos más irritables.

Con el tiempo, comenzamos a sentir dolor de cabeza y palpitaciones, e incluso si estamos “desintoxicándonos”, podemos llegar a tener síntomas similares a la gripe. El único punto bueno es que, comparado con otras drogas, tan solo sufrimos los síntomas de abstinencia por entre siete y doce días.

Parece increíble que todo esto suceda con la droga más consumida a nivel mundial: la cafeína. El 80% de los adultos la consumen a diario, y es algo tan común que a veces se nos olvida que es una droga. Pero lo cierto es que sus efectos pueden durar entre cuatro y seis horas –dependiendo de la edad y el peso–, hasta que la cafeína está completamente metabolizada.