Un buen número de estudios intenta desentrañar el significado del comportamiento gestual de mascotas como perros y gatos, pero existen otros animales que también conviven con nosotros y a cuyos mensajes quizás no prestemos tanta atención. Sin embargo, cuando mueven las orejas, suspiran o bostezan están diciendo algo que también deberíamos escuchar. Los investigadores de la Facultad de Ciencias Veterinarias de la británica Universidad de Bristol se ha empeñado en saber qué pasa por la cabeza de los burros. Y parece que es más de lo que creíamos.

Bostezar, suspirar y estirarse son solo tres los comportamientos observados en los burros que trabajan en Lahore, Pakistán, que han sido evaluados en esta curiosa investigación recién publicada. Los científicos han confirmado que los burros, que tienen la reputación de ser uno de los animales más estoicos, tienen en realidad un gran repertorio conductual. Por ejemplo, las orejas hacia atrás pueden indicar dolor o malestar.

Los autores del estudio dicen que durante mucho tiempo ha existido una falta de evidencia científica sobre el comportamiento del burro, que es muy diferente del de los caballos y otros equinos. «Esta falta de pruebas puede hacer que sea difícil de abordar de manera fiable las necesidades de bienestar de un burro», apuntan. Los investigadores utilizarán las conclusiones de este trabajo para conocer la forma de analizar los diferentes rasgos de comportamiento, identificar el estado emocional del animal y, sobre todo, darse cuenta de si siente dolor.

The Brooke, una ONG internacional dedicada a mejorar la vida de caballos, burros y mulas empleados por el ser humano para realizar tareas en las zonas más pobres del mundo, utilizará estas conclusiones, publicadas en la revista PLoS ONE, para abordar sus proyectos.

abc.es 19/08/2014