El pene en desarrollo de un embrión de pollo

Abc.es 10/06/13

Entre los animales que se reproducen por fecundación interna, como lo hacemos los humanos, un pene parece un órgano indispensable en el proceso. Pero no es cierto. La mayoría de las aves carece de este órgano prominente y se las arregla estupendamente sin él. Investigadores de la Universidad de Florida han descubierto qué ha provocado este cambio evolutivo. Resulta que, mientras crece el embrión, las aves desarrollan una especie de tubérculo genital, predecesor del falo, pero el órgano se atrofia hasta desaparecer antes de que el pollito salga del cascarón.

Los investigadores analizaron embriones de gallináceas (la mayoría sin pene), patos (que tienen un pene bien desarrollado), emús y reptiles, según informa la agencia SINC. Se percataron de que existe un gen crítico en el proceso, llamado Bmp4. Cuando se activa su expresión, provoca el suicidio celular en la punta del falo emergente. Esto es lo que les sucede a los pollos, pero en los patos el gen está inhibido, por lo que el órgano puede completar su desarrollo y el pato nace bien dotado.


El pene de un embrión de pollo

Ellas los prefieren sin pene

Aunque no está del todo claro por qué los pollos y otras aves habrían perdido sus penes, Ana Herrera, autora principal de la investigación, cree que fue una elección de las hembras. Ellas seleccionan a los machos con esta característica porque al no existir penetración, la copulación con ellos requiere de una mayor cooperación femenina. De esta forma, aumentan sus posibilidades de controlar la paternidad.

Este hallazgo podría ayudar a comprender la pérdida evolutiva de manera más amplia, como por ejemplo las extremidades perdidas de las serpientes.