..... Para la mayoría de los mortales la conservación de un paraguas de un año para otro, o de chaparrón en chaparrón, es algo que no tiene sentido, porque somos más dados a perderlos o a que alguien «nos los afane» en un despiste. Para los más afortunados, la conservación de un paraguas es básica para que presente buen aspecto, pero sobre todo para que cumpla con su función, la de protegernos ante la lluvia.

Todo parte de una buena elección. es decir, que un paraguas de calidad va a ofrecer suficiente superficie bajo la que resguardarnos, garantiza la impermeabilidad, y tiene unas varillas al mismo tiempo resistentes y flexibles que harán que sea más difícil que en medio de una tromba de agua se nos dé la vuelta.

Los mejores paraguas son los que tienen muchas varillas, y por calidad, el mejor material para las mismas es el acero inoxidable. Estas varillas son el «esqueleto» del paraguas.

Respecto a la impermeabilidad, en el mercado existen modelos tratados con teflón, pero el nailon tradicional es un material muy recomendable porque repele el agua y se seca rápido. No solo tenemos que fijarnos en la tela, las costuras también tendrán que ser impermeables ya que una filtración o una gotera puede estropearnos la mejor protección contra la lluvia.

Si ya tenemos el «paraguas perfecto» ha llegado la hora de hablar de su conservación, para que dure en condiciones óptimas de uso el mayor tiempo posible. Lo primero a tener en cuenta es la forma en la que lo guardamos.

Es fundamental que lo recojamos cuando esté completamente seco, ya que la humedad puede dañar la tela hasta el punto de pudrirse y oxidar las varillas o el mecanismo de apertura. Una vez usados, es preciso dejarlos abiertos al aire libre o en un lugar en el que no haya humedad hasta que la tela esté completamente seca.

En el caso de que presente manchas, estas se pueden eliminarlimpiando la tela con una esponja impregnada de agua con vinagre. Si las manchas son de moho, utilizar agua con unas gotas de amoniaco y frotar con un cepillo suave.

Para limpiar los pliegues se puede utilizar una mezcla de zumo de limón con media cucharadita de bicarbonato, dejando que actúe durante 15 minutos.

Si nuestro paraguas ha perdido su impermeabilidad podemos rociarlo, una vez abierto, tanto por dentro como por fuera con laca de pelo y dejarlo secar unas 12 horas.

abc.es 23/10/2014