A algunos inventores se les fue de las manos su ingenio, pero gracias a su imaginación nos han dejado creaciones curiosas como estas

En 1929 se presentaron los trajes de baño de madera. No tuvieron mucho éxito, aunque dicen que las modas siempre vuelven...

El inventor Hugo Gernsback deseaba poder trabajar en paz, así que decidió hacerse un traje de aislamiento -conectado a un tanque de oxígeno- que eliminaba los ruidos externos.

Una radio en el sombrero. La cabeza fue el lugar idóneo que encontró un inventor americano para colocar el transistor. ¿Sería para escuchar mejor la emisión?

... Las gafas para leer en la cama del inventor Hamblin sí que tuvieron éxito. Es más, todavía existen y sirven para poder leer estando acostado sin tener que sujetar el libro con los brazos en vertical.

El coche recoge peatones. En 1924 decidieron que la mejor forma de reducir las víctimas de atropello era colocar una raqueta en la parte frontal para en vez de atropellarlos, recogerlos.

forbes.es 15/08/14