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Elmundo.es 18/07/13

La línea que separa al hombre del mono es cada vez más difusa. El cerebro de las personas y la relación que establece con sus recuerdos guarda aún muchos secretos, pero también supone un reto enfrentarse al de los grandes simios, a quienes se les atribuyen capacidades que hasta ahora se consideraban exclusivamente humanas.

Un experimento realizado por científicos de la Universidad de Aarhus en Dinamarca con chimpancés y orangutanes acaba de comprobar que estos primates también retienen recuerdos autobiográficos. Este estudio ha arrojado pruebas de que su memoria a largo plazo les permite recordar eventos que ya han vivido.

Para desarrollar el experimento, los primates debían realizar una tarea que habían llevado a cabo únicamente cuatro veces hace tres años. Contaban con varias piezas en una caja y un plátano que estaba fuera de su alcance, en otra habitación. Debían utilizar la herramienta adecuada para alcanzar el plátano. Esta misma acción es la que desarrollaron hace tres años y han ejecutado ahora de nuevo.

Otra de las pruebas les encomendaba una tarea que solo habían realizado una vez en su vida, dos semanas antes.

En ambos estudios, los chimpancés y los orangutanes eran capaces de recordar dónde estaban las herramientas necesarias para la realización de la tarea, escogerlas y cumplir su cometido sin ningún problema. Para la española Gema Martin-Ordas, responsable del proyecto, "sorprende que no sólo se acordaban del evento que tuvo lugar hacer tres años, sino que además lo llevaban a cabo con gran rapidez".

"Este es un hallazgo importante ya que implica que los primates fueron capaces de establecer una relacion entre el experimentador, la tarea y el contexto espacial para recordar un evento del pasado que fue muy similar. Esta idea de 'vincular' es un componente crucial en los recuerdos autobiográficos", comenta Martin-Ordas.

Un proceso mental complejo

La memoria autobiográfica supone un proceso mental de gran complejidad. Tal y como explica el primatólogo Pablo Herreros, "la memoria autobiográfica requiere un mayor nivel de conciencia que otras porque consiste en evocar mentalmente múltiples aspectos de eventos vividos en el pasado para establecer vínculos entre ellos y usarlos en el presente."

En gran parte, sabemos que los humanos contamos con memoria autobiográfica porque podemos expresarla mediante el habla. La barrera del lenguaje hace muy difícil el estudio de este tipo de memoria en otros organismos.

La importancia de este descubrimiento radica, según afirma Herreros, en que "los resultados del experimento son una evidencia más de que otros grandes simios, además del humano, pueden recuperar de su mente información sobre experiencias del pasado para usarla en el presente, incluso cuando aquellas han sucedido hace años, algo que ha sido negado hasta hace poco por los más escépticos".

Este descubrimiento abre las puertas a todo un terreno por investigar, para entender hasta dónde llegan las capacidades de la memoria de los primates. Para Gema Martín-Ordas, el siguiente paso que podrá acercar aún más el simio al ser humano será "saber qué recuerdan los primates de sus relaciones sociales".