Día especial para nuestra sección de química sobre los elementos de la tabla periódica, pues ésta es nuestra entrega número 30. Ello significa que hemos llegado al zinc, el trigésimo elemento de la tabla. Con tantas entregas, ya sabes muy bien cómo funciona la sección, así que sin mucho que explicar, te invito a conocer las propiedades, los usos y todas las características del zinc.

Ojocientífico.com 28/07/13

Características generales y propiedades del zinc

La palabra zinc tiene sus raíces etimológicas en el término alemán zink, pero su verdadero origen es desconocido. Es sabido que mucho tiempo antes de que el zinc fuese descubierto, es decir, reconocido como un elemento, minerales de zinc eran ampliamente empleados en la aleación del latón.

De hecho, una aleación de latón con un 87% de zinc en su constitución se encontró en ruinas de Transilvania que tienen un origen prehistórico. En el siglo XIII a.C., en la India, formas metálicas de zinc ya se producían y el químico alemán Andreas Sigismund Marggraf demostró que este elemento se podía obtener mediante la reducción de calamina en carbón vegetal, ya en el año 1746.

El zinc es un metal blanco y azulado que conduce la electricidad. Si bien puede ser un metal frágil, a una temperatura aproximada de entre 100° y 150° C se vuelve maleable, tiene propiedades superplásticas y a unos 238° C logra propiedades ferromagnéticas. No obstante, en estado natural, el zinc no es un elemento ferromagnético. Sí presenta propiedades eléctricas, térmicas y ópticas que pueden resultar interesantes. Tiene 16 isótopos que son inestables y en su forma natural, tiene 5 isótopos estables.

El zinc se encuentra en la naturaleza en forma de minerales, habiendo por ejemplo sulfuros de zinc (blenda), carbonatos (smithsonita) y silicatos (calamina). La extracción de zinc más frecuente se realiza cocinando sus minerales para formar óxido y luego reducir ese óxido con carbón, logrando destilar el metal.

Otros datos:

• Número atómico: 30
• Masa atómica: 65,38
• Símbolo atómico: Zn
• Punto de fusión: 419,5° C
• Punto de ebullición: 907° C

¿Para qué se usa el zinc?

Los usos del zinc más frecuentes refieren a las aleaciones metálicas, por ejemplo de latón, alpaca, bronce, plata alemana y soldaduras blandas o de aluminio, entre otras. Al ser un material resistente a la corrosión, se utiliza sobre todo para la fabricación de clavos, alambre, tubos y materiales con acero.

Óxido de zinc puede encontrarse en numerosos productos farmacéuticos, cosméticos y de uso cotidiano, desde productos de caucho a baterías. Piezas fundidas con zinc se utilizan ampliamente en la elaboración de productos de tecnología y computación. Entre otras tantas cosas, el zinc es un elemento nutritivo, útil y muy necesario tanto para los seres humanos como para muchos otros animales.