Ojocientífico.com 19/09/13

Seguimos ampliando nuestra clásica sección de química sobre los elementos de la tabla periódica, habiendo llegado así al número 50: el estaño. Con ya medio centenar de publicaciones en la sección, ya sabes muy bien cómo funciona, así que sin más, acompáñame para conocer todas las propiedades, los usos y las características del estaño.


Características generales y propiedades del estaño

Bien, el estaño tiene su origen etimológico en las lenguas anglosajonas, pero se deriva del latínstannum y el antiguo stāgnum, término que significa “sustancia”. Se sabe que los humanos tienen conocimiento de esta sustancia desde tiempos remotos y se estima que el Hombre comenzó a utilizar el estaño en los comienzos de la Edad del Bronce, es decir, por el año 3000 a.C., aproximadamente.

El estaño es el elemento número 50 de la tabla periódica, ubicándose en el grupo 14. Es un metal plateado con tonalidades blanquecinas, es muy dúctil y también es maleable, siendo uno de los metales de post-transición más suaves que existen, aunque también de los menos efectivos en cuanto a conductividad. El estaño tiene 9 isótopos estables y se conocen otros 18 que no lo son. Respecto a su estructura, también es altamente cristalina y curiosamente, cuando se dobla, produce un sonido muy pero muy peculiar: el llamado “grito de estaño”, que también lo presenta el indio (elemento número 49 de la tabla).

En la naturaleza, el estaño se encuentra principalmente en el mineral de la casiterita. La mayor producción de este elemento proviene de Malasia, Bolivia, Indonesia, Tailandia y Nigeria, obteniéndose mediante la reducción de mena con carbón.

Otros datos:

• Número atómico: 50
• Masa atómica: 118,710 u
• Símbolo atómico: Sn
• Punto de fusión: 232° C
• Punto de ebullición: 2602° C

¿Para qué se usa el estaño?

En las actividades humanas, el estaño se utiliza ampliamente desde hace miles y miles de años. En nuestros días, su uso más común es en la soldadura de circuitos eléctricos y en aleaciones con plomo. No obstante, el estaño resulta sumamente útil en muchas otras aleaciones metálicas.

También se usa estaño para recubrir muchos otros tipos de metales, ya que se trata de un metal muy resistente y ayuda a evitar la corrosión. Quizás el uso al que estamos más habituados es el de su aplicación en latas para conservas de alimentos.