Poco a poco vamos descubriendo nuevos mundos escondidos en la galaxia, ahora, tras analizar los datos recogidos por el observatorio espacial Kepler, han surgido diez nuevo planetas situados en las orbitas de ocho sistemas estelares binarios, tres de los cuales, Kepler 16, Kepler 47, y KIC 9632895, parecen poseer al menos un planeta en la zona habitable.

En trabajos anteriores ya se ha determinado el potencial de habitabilidad de los planetas similares a la Tierra en estos sistemas, y en particular quedo patente el papel que juegan las interacciones de las estrellas del sistema, las mareas que generan y su consiguiente impacto en esa habitabilidad.

Sin embargo, hay que seguir estudiando estos planetas con el fin de descubrir que puede sucederles en un entorno como este y tratar de establecer qué cantidad de radiación alcanza la superficie de estos mundos o el plasma que los rodea.

Por ello, era necesario crear un modelo que permita simular la evolución estelar de estas estrellas y sus efectos, así como las interacciones entre las mareas gravitacionales, clave para poder descubrir como seria el entorno que rodea a estos mundos y como sus atmosferas podrían verse afectadas por los vientos solares lanzados por las dos estrellas.

Así, comprobaron que Kepler-16 parece encontrarse en un entorno favorable para que sobrevivan atmosferas en planetas del tamaño de Marte o incluso en exolunas.

Mientras tanto, las mareas han modificado la rotación de las estrellas de Kepler-47, lo que ha provocado que su entorno de radiación sea menos agresivo que el de nuestro Sistema Solar.

Finalmente, KIC-9632895 parece encontrarse en un entorno de plasma y radiación similar al del Sistema Solar, incluso un poco más benigno que el que rodea a la Tierra, pese a encontrarse en el borde interior de la zona habitable del sistema.

Puedes encontrar el trabajo de Jorge I. Zuluaga (Harvard-Smithsonian CfA, FACom/UdeA), Paul A. Mason (UTEP, USNM) y Pablo A. Cuartas (FACom/UdeA) en arxiv.org/abs/1501.00296

espacioprofundo.es 06/01/15

Calculan el entorno de radiación de los planetas en sistemas estelares binarios | Espacio Profundo