Se trata de uno de los cosméticos de moda, pero el pintalabios mágico marroquí esconde una letra pequeña que muchas admiradoras aún no conocen.


Si aún no lo has utilizado, seguro que más de una amiga, compañera o familiar te ha hablado del pintalabios mágico marroquí. Sin embargo, pese a contar con numerosas admiradoras, la OCU publicó un informe en el que señala que se trata de un "chasco", que no es ni marroquí ni mágico.

Lo cierto es que buena parte de su fama ha llegado porque, a priori y a los ojos de los consumidores, cumple con todo lo que piden las mujeres a un lápiz labial: humedad, color y larga duración. Pese a ello, no es oro todo lo que reluce en torno a este popular producto.

Su publicidad asegura que se trata de un pintalabios "mágico" porque, pese a su color verdoso, se adapta a la perfección a todas las tonalidades de piel. Este factor lo consigue gracias a unos colorantes sintéticos que con condiciones de escasa humedad llegan a ser incoloros. De ahí, que sus componentes no sean precisamente naturales.

El informe señala, además, que el listado de ingredientes es muy similar a la fórmula predominante en este sector. Eso sí, ni rastro de aceite de argán ni Henna, dos elementos que promocionan para su venta.

Por otro lado, legalmente su etiquetado no cumple con la normativa vigente para los productos de cosmética, ya que no presenta ni la lista de ingredientes, los detalles del fabricante o el plazo máximo para su uso.

Además, pese a que se venda como un pintalabios "marroquí", lo cierto es que su fabricación se encuentra a miles de kilómetros del país árabe. Según recoge el informe de la OCU, se elabora en Taiwán y su coste ronda los 4 euros.

Qué.es 24 de abril de 2015

Así te engaña el pintalabios mágico marroquí