Las nuevas motos de la Guardia Civil vienen preparadas para actuar en carretera: incluyen un radar portátil, un alcoholímetro y un test de drogas.

Llega la Operación Semana Santa, y la Guardia Civil ya se está preparando para llevarla a cabo. El responsable de velar por la seguridad de nuestras carreteras se enfrenta a una de las afluencias de vehículos más grandes del año. Pero no lo van a hacer sólos, porque acaba de llegar una partida de nuevas motos para apoyarles.

Y, aunque las motos sean impresionantes por sí mismas, lo más importante está en el cajón que llevan detrás. Para ser exactos, a partir de ahora llevarán cosas como un radar de velocidad y un alcoholímetro. Y el nombre de estas unidades será “Patrulla Integral“. No, no es el nombre de una serie de superhéreos a la Liga de la Justicia.

Motos equipadas con el nuevo “radar lapa”

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Aprovechando la portabilidad de estos nuevos radares, la idea es que se colocen ocultos y la patrulla de agentes se aleje. Se controlan a distancia con un ordenador o tablet, lo cual permitiría a los agentes “esperar” más adelante para parar a los vehículos infractores. Todo ello sin llamar la atención sobre el radar oculto en el trípode o guardarrail.

En el lado más técnico, estos Velolaser son capaces de controlar hasta dos carriles, incluyendo en dirección contraria. Pueden vigilar la velocidad, hasta un máximo de 250 kilómetros por hora, y también miden la distancia que mantienen dos vehículos. Cuentan con conexión WiFi hasta 50 metros, además de conexión 3G/4G para distancias más largas.

Pero los 60 cinemómetros Velolaser y las motocicletas no han sido la única inversión de la Guardia Civil. La inversión también incluye 1000 etilómetros Safir y 694 lectores de drogas portátiles. Los agentes motorizados podrán realizar estas pruebas sobre la marca, sin tener que llamar a una unidad o a una furgoneta que cuente con el equipo necesario.

Todo esto forma parte de un plan llamado “Patrulla Integral”. La idea es que los agentes dispongan en su moto de todo lo necesario para actuar en carretera: radar para medir velocidad y distancia de seguridad, etilómetro para las pruebas de alcoholemia, y lectores para las pruebas de drogas. Todo ello sin depender de las unidades de atestados, dándoles más independencia.


Aunque las 291 nuevas motos también dan de qué hablar. Se trata de la BMW R1200 RT, con 125 caballos de potencia. Una moto cómoda en carretera que alcanza los 225 kilómetros por hora. El coste de todo esto para las arcas del Estado, radares y alcoholímetros incluídos, asciende de los 13,7 millones de euros. Una inversión que verá la luz en la Operación Semana Santa.

omicrono.com, David Pérez. 22 marzo 2018


Así son las nuevas motos de la Guardia Civil: con radar, alcoholímetro y detector de drogas