No ha ninguna leyenda rodeando a las ventajas de la aplicación interna y externa de esta planta, y no las hay porque el mito es real. Sus beneficios juegan un papel fuerte en la salud


El mejor papel lo desempeña en el ámbito de la medicina con una función altamente recomendable y efectiva.

Una planta con historia y mundo. Sus buenas recomendaciones vienen de China, de Arabia y de Egipto, países en los que siempre se ha tenido como un bien muy preciado. Sus mejores críticas han tenido lugar con las guerras que se han ido declarando, y ejecutando, desde que el mundo es mundo. Lejos de acudir a la exclusividad de las medicinas, entre otras cosas, por su precio, los remedios caseros siempre fueron un chaleco salvavidas.

Las heridas provocadas por las bombas y heridas de guerra se curaban con ungüentos de Aloe Vera y aquí está el primer beneficio de esta planta. Sus componentes hacen que sea un importante producto curativo casi, casi instantáneo.

Además, es un antioxidante natural y simplemente con este gesto puede llegar a ser un buen aliado para mantener a tono la salud.

Sus propiedades son tales que el Aloe Vera también es un amigo cuando las digestiones no terminan de salir adelante. En este caso, la efectividad viene de la mano de zumos.

Es el rey de las vitaminas y minerales. Las más comunes son la A, C y todas las del complejo B. Aporta mucho ácido fólico y de entre todos los minerales, proporciona zinc, calcio, fósforo, hierro y magnesio.

Oxigena la sangre y favorece la buena salud cardiovascular, disminuyendo los niveles de colesterol. Puede parecer extraño que una simple planta pueda conseguir lo que muchos medicamente tardan años en hacer efectos, pero los nutrientes que contiene son un buen compañero de la tensión arterial.

Su ingesta fortalece el sistema inmunológico ya que multiplica el número de células blancas en el organismo, las encargadas de hacerle la contrapartida a los virus.

Contiene 22 aminoácidos y ocho de ellos son imprescindibles para el cuerpo humano.

Funciona muy bien en relación con los ácidos grasos. Dispone de tres esteroles vegetales, algo que favorece la reducción de grasa en la sangre.

Un buen remedio práctico contra las alergias, erupciones y sarpullidos.

La eficacia de esta planta es tan alta que su aplicación local, directamente de sus hojas, es igual de recomendable que saborearla en polvo, cápsulas o zumos.


esquire.es 22/04/2014