Cerrar la boca a tiempo puede ser clave para no ver cómo tus músculos se van quedando en agua de borrajas. Te decimos qué no incluir en tu lista de la compra (diaria).


Fritos. Alimentos calóricos y rebozados, no sólo una bomba para la salud, también para la práctica del deporte diario. No ayudan a ganar masa muscular pero sí grasas saturadas.

Bollería industrial. Esa napolitana de media tarde ya sabemos cómo sienta, pero la mezcla de harinas y azúcares es perfecta para ganar peso, no músculo.

Zumo de frutas. Por muy libre de azúcares que nos digan que viene, nada puede compararse a la fruta en piezas, ni aunque sea recién exprimidas.

Alcohol. Calorías vacías que van directamente al hígado y sólo aportan carbohidratos. Se acumulan y no se transforman en músculo.

Bebidas isotónicas. Preparadas para los deportistas, tomarlas a diario y a cualquier hora sólo hará que ganes peso difícil de perder.

Embutidos. Nunca, salvo el jamón, lomo o la cecina de buena calidad para conseguir su versión más auténtica de la proteína, los minerales y vitaminas.

Azúcar blanco. El mismo que encontramos en dulces, postres, arroces, pasta, panes, cereales…

Alimentos que se están cargando tus músculos - - Esquire