El mal olor corporal se genera principalmente por un desequilibrio químico en el cuerpo que viene determinado, entre otros factores, por una mala alimentación. Algunos alimentos contienen sustancias y toxinas que influyen en la sudoración y provocan mal olor corporal. Estos son algunos de ellos.


Alimentos como la cebolla o el ajo tienen la capacidad de provocar mal olor en el cuerpo y este aumenta cuando se suda. La razón principal se debe a los gases sulfurosos producidos durante la digestión, que se mezclan rápidamente con la sangre, y se liberan mediante los poros de la piel o por los pulmones en forma de sudor maloliente

La familia de las coles, como la coliflor, coles de bruselas o repollos son alimentos que producen sudoración con olor. A pesar de que son alimentos muy sanos y ricos en vitaminas, estos vegetales contienen azufe y no se recomiendan a aquellas personas con una sudoración excesiva.

¿Por qué algunas comidas son típicas de verano y otras de invierno? Una de las razones principales son las calorías que aportan aunque, literalmente, hay comidas que dan calor y hacen sudar. Este es el caso de las lentejas, caldos, cocidos y demás alimentos servidos a altas temperaturas, comidas que no se suelen comer en verano por las consecuencias que plantean.

La carne roja tiende a pudrirse y liberar malos gases y toxinas bebido a que tarda mucho tiempo en viajar a través del tracto digestivo. Estas toxinas se convierten en sudor y generan mal olor corporal.

El consumo excesivo de cafeína y alcohol tiene efectos directos en la química corporal. La cafeína tiende a alterar la cantidad y el tipo de transpiración. Por su parte, el alcohol provoca sudor y un olor desagradable en el cuerpo que se prolonga durante un buen tiempo.

Las especias picantes o con olor fuerte pueden causar, además de halitosis, mal olor corporal. Esto se debe, principalmente, a que los gases sulfurosos producidos durante la digestión se mezclan en la sangre rápidamente y se expulsan a través de los poros de la piel en forma de sudor.

Los alimentos picantes aumentan la temperatura del cuerpo. Lo primero que debes hacer si tienes una sudoración excesiva es evitar las salsas picantes, curry, comida mexicana, incluso la pimienta. El ají picante, por ejemplo, contiene un elemento químico llamado 'capsaicina' que estimula los receptores nerviosos de la boca y engaña al sistema nervioso, haciéndole creer que tiene calor.

Consumir alimentos dulces o con azúcares refinados excesivamente lleva a modificar la acidez del cuerpo y le hace estar más sensible a la temperatura, por lo que genera sudor y mal olor corporal. Una forma de controlar la sensación de calor es reduciendo el consumo de azúcares y carbohidratos simples.

Que.es 1 de julio de 2014