Pese a que no es recomendable ingerirlos después de que se caducan, hay una serie de productos que todos tenemos en casa y que no pasa nada si se consumen una vez pasada esa fecha. ¿Por qué? Porque afectan a sus propiedades (olor, color o sabor) y no entrañan riesgos directos sobre la salud.

En abril de 2013, el Gobierno decidía eliminar la fecha de caducidad de los yogures y empezar a etiquetar este lácteo con una fecha de consumo preferente. Hasta ese momento, debían ser vendidos dentro del mes posterior a ser fabricados. Sin embargo, con estos cambios cada fabricante sería el encargado de evaluar cuanto tiempo podía aguantar ese producto.

Dos años más tarde, no hay noticias de dicha modificación del etiquetado de ciertos productos como el yogur. La decisión causó cierto revuelo en los consumidores, que no entendían por qué antes sí que se caducaba y a partir de ese momento no era seguro comerlo. Quizás por ello, desde el ministerio de Agricultura han decidido dejar en "stand-by" un asunto tan delicado.

Pese a ello, sí que hay otros numerosos productos que todos tenemos en casa y que no existe problema (aunque no es recomendable hacerlo con frecuencia) en consumir una vez se supera la fecha de caducidad. ¿En qué les afecta? En que algunos alimentos pierden una serie de propiedades que les dan el olor, el color o el sabor característico, es decir, que igual su intensidad no es la que esperes pero tu salud no se va a ver afectada por ello.

Huevos

Los huevos tienen una fecha de consumo preferente (impresa en su cáscara) y es uno de los productos cotidianos que tenemos en casa que más duran, especialmente si se mantienen dentro del frigorífico. La restauración, eso sí, no permite su uso, ya que la normativa es mucho más estricta.

Pese a ello, se recomienda utilizar varios trucos caseros para averiguar si el agua que tenemos en casa está aún fresco o no. Si se va al fondo se puede cocinar mientras que si se queda en medio o flota es mejor no consumirlo, según apunta el Consejo de la Producción Agraria Ecológica de Navarra.

Miel

Además de ser uno de los edulcorantes más sanos que están en el mercado, la miel es uno de los alimentos que mejor se conserva si se supera su fecha de caducidad. No caduca pero sí va envejeciendo, es decir, que perdiendo todas sus propiedades. Algunos estudios aseguran las mieles más naturales y correctamente conservadas (en un tarro de cristal y protegidas de la luz) pueden durar hasta cinco o seis años con todas sus cualidades.

Su alto contenido en azúcar, mata las bacterias por lisis osmótica. ¿Lo sabías?

Cereales

Los cereales son uno de los productos que guardas en el armario y por los que no debes preocuparte en exceso si los consumes una vez se han caducado. Su baja humedad- en torno al 10 o el 15%- provoca que se puedan seguir consumiendo después aunque es recomendable mantenerlos en un lugar seco.

La diferencia con otros productos, como los yogures, es alta, ya que estos últimos tienen una humedad superior al 85% y son propensos, debido a su composición, al crecimiento en su interior de microorganismos.

Pimentón

El pimentón es una de las especias (perteneciente a la familia de los frutos) que se puede consumir sin riesgo una vez haya expirado la fecha de caducidad que traen los envases en los cuales se comercializa. Esto se debe a la pérdida de las propiedades que le otorgan el olor, el color y su sabor tan característica.

Esa pérdida de propiedades comienza, aproximadamente, al año o dos años de que se supere su fecha de consumo preferente. ¿Por qué? Porque es un producto con poca humedad y que no aportan nutrientes necesarios, ni para nosotros ni para los microorganismo, para afectar directamente al cuerpo humano.

Canela

Al igual que en el caso del pimentón, la canela tampoco tiene una fecha exacta de caducidad aunque sí va perdiendo con el paso del tiempo su propiedad fetiche: la del aroma. Quizás ahora entiendas por qué ese arroz con leche que hace tu madre cuando vas a casa a comer de vez en cuanto o las natillas que te hace tu suegra apenas saben a canela. ¿Sabes ya por qué? ¡Porque llevan diez años en el armario y casi no las usan! Tranquil@, que no te va a pasar nada por eso...

Aceite

El aceite es uno de los productos que tenemos en casa y que tampoco hay muchos problemas si se consumen una vez ha pasado la fecha de caducidad. Eso sí, es importante que se guarden en un lugar que no se exponga a la luz solar para que no afecten a todas y cada una de sus propiedades. Lo único que puede ocurrir es que su sabor se vuelva rancio y la aparición de veladuras (grumos superficiales e inofensivos en el líquido). Lo mismo ocurre con el vinagre, con el que no hay ningún tipo de riesgo.

Conservas

Pese a que pensamos que son productos delicados y que podrían ser susceptibles de dañar nuestro organismo, las conservas se pueden consumir (con prudencia, eso sí) cuando han caducado. ¿Hasta cuándo se pueden consumir? Se pueden guardar de forma indefinida aunque hay que comprobar que las latas no estén deformados, hinchadas u oxidadas.

Aunque se encuentren en buen estado, su contenido perderá, como en muchos de los productos anteriores, su sabor, color e incluso vitaminas. Recuerda: si la lata se encuentra defectuoso o incluso su olor es desagradable, tira de sentido común y no la ingieras.

Refrescos

Los refrescos también se pueden consumir caducados aunque es preferible respetar las fechas máximas y las condiciones de almacenaje que suelen aparecer en cada una de sus etiquetas. La gran parte de ellas aconsejan que se guarden en un lugar seco y a la sombra. Las bebidas con gas, como los refrescos azucarados de cola o naranja, empiezan a perder burbujas a los nueve meses de su caducidad.

A partir de esa fecha, el material de la botella o la lata puede llegar a contaminar la bebida. En este caso dependerá de la acidez de la bebida, ya que cuanto más altos sean esos niveles, mayores serán los factores de riesgo que les afectan.

Pasta

La pasta fresca, según un estudio de la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU, también puede consumirse una vez esté caducada, aunque siempre es importante que sean los fabricantes los que determinan esa fecha. En líneas generales, si está bien refrigerada una pasta de estas características puede sobrevivir hasta tres semanas, si está refrigerada de forma correcta.

En caso de que sea pasta seca, su vida útil es mucho más extensa. Según algunos estudios podría durar uno o dos años más que lo indicado en su fecha de "consumir antes de".

Chocolate

Los más golosos de la casa pueden respirar tranquilos, ya que el chocolate se puede consumir de manera indefinida aunque se haya pasado la fecha de caducidad. Lo único que vas a notar es que su sabor va a ir reduciéndose de manera progresiva. Si tienes el chocolate es una zona de mucho calor, apreciarás a la perfección que aparecen manchas blancas que si bien no pasa nada porque estén ahí son visualmente muy poco apetecibles.

En este caso, por ejemplo, el chocolate negro se mantiene mucho mejor el que el chocolate con leche.

Qué.es 30 de agosto de 2016

Alimentos que aunque no lo sepas NO caducan