Con las alas de avión que se arreglan solas los viajes serán mucho más seguros, por si no lo fuesen ya.


Eso de vencer a la gravedad es tan peligroso como suena, y cualquier error por mínimo que sea puede acabar de manera catastrófica. Afortunadamente los estándares de la industria aeronáutica son altos pero siempre se pueden mejorar.

Por ejemplo, un aspecto que concierne a la seguridad de los aviones y que no ha podido ser resuelto aún son las pequeñas gritas que se forman en las alas y los motores con el paso del tiempo de manera inevitable.

Las alas de avión que se arreglan solas se inspiran en el cuerpo humano

Un equipo de investigadores de la Universidad de Bristol en Reino Unido se inspiró en la manera en la que podemos curarnos un corte en la piel para crear un “agente curativo” en esferas instaladas por todo el ala del avión.

Cuando se produce un corte o grieta que podría afectar al vuelo, las esferas se rompen y el líquido se endurece al entrar en contacto con el material del ala, siempre y cuando se encuentre a la temperatura correcta.

El material resultante es tan resistente como el de la propia ala y permite al avión continuar su viaje hasta poder aterrizar en el aeropuerto; incluso sus creadores aseguran que en algunos casos consiguieron una recuperación del 100%.

Este agente curativo también puede ser una manera de ampliar el plazo de mantenimiento sin que esto perjudique a la seguridad, ahorrando a su vez en costes.

omicrono.com / 24 junio, 2015 — Adrian Raya


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