..... Todos alguna vez hemos tenido la tentación de postergar nuestra salida de la cama por las mañanas. Es un hecho común a la mayoría de seres humanos pero no es un hábito especialmente saludable.

Hoy te vamos a dar unos pequeños consejos para que prescindas de esta costumbre y además aumentes tu rendimiento.

Para empezar, lo que debes hacer es encontrar mejores formas de ir a la cama y eso incluye prescindir de actividades que te sobresalten a última hora. Cuando apuestas por dormir cinco minutos más es porque no los has tenido al comienzo de la noche. Para lograr esto apaga ordenadores, videoconsolas o móviles al menos media hora antes de irte a dormir.

Por otro lado haz caso a tu cuerpo. Tu mente y cerebro mandan señales a tu organismo para avisarte de tu nivel de cansancio. Si no notas que tu cuerpo manda ese aviso ponte una hora límite en la que sepas que no necesitarás cinco minutos más al día siguiente.

Otro requisito fundamental es la necesidad de adaptar tus horarios, creando una franja de sueño. Es más sencillo de lo que parece. Lo primero que debes hacer es mantener al menos siete horas de sueño (que no de estar en la cama). Un horario de entrada y salida que respetar a lo largo de la semana. Para ello, experimenta con ellos en función de tus ritmos naturales y tus horarios personales. La hora en la que llegas a casa, la que sales o tus rutinas matutinas te marcarán el tiempo que necesites para dormir.

Una vez que tengas establecidas estas rutinas, haz uso de la tecnología, aunque quizá al principio te cueste. Primero pon dos alarmas distintas y separadas entre sí, procura que el despertador (sí, un aparatito que hasta hace poco despertaba a la mayor parte de la población) esté algo alejado de ti.

Una si quieres con el teléfono más cerca y otra en un despertador con una diferencia de cinco minutos. Como ves, no queremos ser tan crueles. Añade cinco minutos al despertador para que no prescindas de ese momento desde el comienzo. El hecho de tener que levantarte a apagarlo ya te demostrará que no hay motivos para volver a la cama. Además procura que los sonidos sean agradables pero persistentes (el típico tono de despertador puede levantar malas pulgas de buena mañana).

Pero sobre todo, bajo ningún concepto, programes la alarma antes del tiempo que necesitas para ponerte en marcha. Si entre que te levantas y vas al trabajo necesitas 40 minutos (es un ejemplo), programa el despertador para cumplir ese horario. No adelantes el reloj para disfrutar de ‘esos cinco minutitos’ porque la fase más importante de tu sueño, la fase REM ya ha acabado. Esos minutos de más crean una falsa sensación de placebo pero en realidad sólo disminuyen tu tiempo real de sueño y descanso.

Nosotros lo hemos probado y la verdad, funciona.

esquire.es / JAIME DE LAS HERAS | 4/4/2015


Acaba con los cinco minutitos más - Esquire