El cantante llegó hora y media tarde a su concierto en la O2 Arena

El popular ídolo juvenil Justin Bieber, llegó una hora y media tarde a la O2 Arena,
donde muchos de sus fans le reprocharon con abucheos, aunque con su música consiguió apaciguar los ánimos.

El cantante canadiense encontró ayer lunes el rechazo de sus leales seguidores
al arrancar su concierto una hora y media más tarde de lo previsto.
Sin embargo, muchos apartaron su enfado poco después de que la estrella se subiera a las tablas de la O2 Arena en Londres,
donde les sorprendió con una entrada en la que parecía que "flotaba".

"Los fans estaban furiosos y le abuchearon en varias ocasiones antes de que apareciera en el escenario con un extraño mecanismo
que daba la sensación de que estaba flotando en el aire. Todo el mundo le perdonó rápidamente",
contó una fuente a la agencia BANG Showbiz.

Aunque su música se encargó de que las aguas volvieran a su cauce, lo cierto es que el último fin de semana en Londres será
recordado por Bieber como uno de los peores de su vida.
Antes del enfado de sus admiradores, la estrella musical no pudo disfrutar de su cumpleaños 19, el "peor de su vida",
como él reconocía, ya que tuvo que interrumpir su fiesta en una sofisticada discoteca londinense el pasado viernes
cuando le impidieron la entrada a su amigo y actor Jaden Smith porque era menor de edad.

El hijo de Will Smith, sin embargo, apareció pletórico ayer lunes en el concierto de su amigo,
donde aprovechó para promocionar su nueva película, After Earth, lanzando folletos desde el escenario.
Para tal labor se ayudó además de su supuesta nueva novia, Kylie Jenner, hermana de las famosas Kim y Khloé Kardashian.

"Jaden y Kylie aparecieron con máscaras y lanzaron folletos al público. Luego se quitaron las caretas y mostraron quiénes eran en realidad.
Estaban uno al lado del otro, se cogieron de la mano en varias ocasiones y saludaron a sus fans entre las actuaciones de Carly Rae Jepsen
y Justin Bieber. Sin ninguna duda, parecían una pareja", añadió la fuente.