Reconozcámoslo, ponernos en bañador con la barriga cervecera no atrae ni a la arena. La solución para lucir un abdomen plano consiste en seguir comiendo, pero de esto que te decimos.

¿Te gustan los pepinos? Pues ríndete a ellos porque la salvación está en ellos. Reducen la inflamación del intestino gracias a la quercetina, un flovonoide antioxidante.

El jengibre ayuda a las digestiones, así que ni siquiera cuando terminemos de comer tendremos la sensación de ocupar una talla más de pantalón si tomamos una infusión de esta mano de santo.

Espárragos (blancos, sobre todo) para eliminar el exceso de agua en nuestro cuerpo que, a su vez, nos hace sentirnos hinchados. Es el superalimento para la inflamación.

Y algo de fruta, la papaya. Su enzima papain mejora las digestiones. Además, viene cargada de fibra para ayudarte con la tarea de tener un vientre plano en todo momento.

Y si quieres un abdomen plano con algún que otro abdominal, prueba con las manzanas. Son bajas en calorías, en grasa, en azúcares, son un quemador natural de grasa y son muy saciantes.

Abdomen plano en cinco alimentos - - Esquire