Hay números de teléfono que confunden a los usuarios, porque no saben si son gratuitos, de pago o directamente sacacuartos, que abundan. Hay una práctica fraudulenta, por ejemplo, consistente en que recibes un mensaje para cualquier asunto, que generalmente ni te afecta, y te emplazan a que llames a un número que suele ser un 806, carísimos si llamas a ellos.

El caso es que podemos diferenciar claramente los números de tarificación especial y obrar en consecuencia una vez que sabemos lo que supone contactar con ellos.

Los que empiezan 900 y 800 son gratuitos si llamas tú, pues paga quien recibe la llamada. Algunas empresas cuentan con ellos, pero no dudan en bloquearlos para que llames a otro de pago. Ojo.

En el caso de los números que empiezan por 901, paga una parte quien llama y otra quien recibe la llamada, o sea que sí pagas si llamas, aunque no sea todo. Normalmente desembolsas lo que te supondría realizar una llamada local, aunque el precio depende de las tarifas de cada operadora y a veces también salen caros. Una llamada puede salir entre 0,28 euros el minuto a 1,88 si llamas desde un móvil, así que cuidado. Son habituales en las administraciones públicas.

En las llamadas a un 902 pagas el coste íntegro de la llamada si contactas tú. Suelen ser números de atención al cliente y son completamente legales. No fueron diseñados para obtener beneficios con ellos, pero lo cierto es que así actúan y las operadoras ofrecen beneficios a las empresas que deciden contratarlos, porque así también ganan ellos.

Las únicas empresas que no están obligadas por ley a tener números de teléfono alternativos a los 902 son las entidades de energía.

Llamando desde un fijo, el coste es similar al de una llamada interprovincial, pero desde un móvil el desembolso puede dispararse notablemente y costarte hasta 2,82 euros por minuto.

En el caso de los números 803, 806, 807 y 905, mucho cuidado. Son carísimos y una parte del desembolso va destinado a la operadora y otra a la empresa que presta el servicio. Ambas ganan siempre. Los 803 son servicios para adultos, los 806 corresponden a entretenimiento, juegos, tarot… Mucho ojo con estos. Los 807 son servicios profesionales y los 905 son televotos y se paga un importe fijo definido por cada llamada, los habituales de las convocatorias de los programas de televisión.

No es todo. Deberás fijarte también en la cuarta cifra del número, porque cuanto más alta sea, más pagarás. Si es mayor que 6, el usuario debe haber autorizado a la compañía este tipo de servicios carísimos.

Por último, están los números que empiezan por 118, que se utilizan como guía telefónica, como el antiguo 1003. ¡Te pueden llegar a cobrar hasta 4 euros por minuto!

Ahora que ya los conoces, ojo cuando recibas un mensaje pidiéndote que llames a alguien. Que no te engañen. Mejor que te llamen ellos a ti si quieren algo.

20minutos.es / 05 de junio de 2015

900, 807, 800, 905, 902, 803… números para hacerte el lío