¿Alguna vez te has preguntando si estar en el espacio afecta el organismo de los astronautas? Pues es una interrogante que también se hacen los científicos de la NASA, que necesitan tener bien controlada la salud de sus viajeros y que, además, están pensando a futuro acerca de los viajes interestelares de la humanidad.

Para saber con certeza de qué modo el espacio afecta nuestra biología física y mentalmente, la agencia espacial estadounidense ha llevado a cabo estudios con los hermanos gemelos Scott y Mark Kelly. Primeramente, midieron diferentes parámetros vitales de ambos aquí en la Tierra.

Luego, enviaron solo a Scott a la Estación Espacial Internacional durante un año y a la vuelta se repitieron las mediciones de ambos astronautas. Al analizar cómo evolucionaron los marcadores biológicos de cada gemelo, los expertos encontraron resultados muy interesantes. A continuación te cuento 7 formas en las que el espacio cambia el cuerpo, según las conclusiones obtenidas en el estudio de los gemelos Kelly.

Cambios en los telómeros del organismo

Resulta que los cromosomas del cuerpo son protegidos por unas tapitas llamadas telómeros, que evitan que las cadenas de ADN se dañen o degraden. Cuando los científicos analizaron a Scott tras su regreso, se toparon con que estas estructuras de su cuerpo eran significativamente más largas.

Sin embargo, dentro de las 48 horas del regreso a la Tierra, los telómeros volvieron a acortarse, lo que para los especialistas podría ser un efecto secundario de su rigurosa rutina de ejercicios y su dieta baja en calorías.

Disminución de la masa corporal y aumento del folato

Cuando regresó, los expertos constataron que la masa corporal de Scott se había reducido notablemente durante el tiempo en órbita, pero había aumentado el folato (una forma de ácido fólico que es positiva para el organismo). Como ocurre con los telómeros, se cree que estos dos fenómenos podrían ser consecuencia de una mejor alimentación y el ejercicio frecuente que realizan los astronautas en el espacio.

Cambios cognitivos en la Tierra

Dentro de los estudios mentales, a los Kelly se les aplicaron 10 ejercicios cognitivos antes y después del viaje de Scott. Durante su misión, las habilidades del astronauta se mantuvieron dentro del rango normal. Sin embargo, al regreso se detectó una disminución pronunciada de la velocidad y precisión en la realización de los tests cognitivos.

Los investigadores creen que el reajuste a la gravedad de la Tierra puede ser la causa del declive cognitivo de Scott, pero se necesitan más estudios para confirmarlo.

Mutaciones genéticas

Al buscar cambios químicos en el ARN y el ADN mediante el uso de la secuenciación del genoma completo, los científicos encontraron que Scott experimentó cientos de mutaciones genéticas únicas en comparación con su gemelo. Es natural que hayan mutaciones genéticas en el organismo, incluso se producen diferencias entre los gemelos. Pero en este caso la gran cantidad de cambios fue una sorpresa para el equipo de investigadores.

Entre ellos se encuentra la circulación por la sangre de células libres de ADN y ARN. Aunque el 93 % de los genes de Scott que se expresó de forma diferente en el espacio volvió a su normalidad, los investigadores encontraron un subconjunto de varios cientos de genes que permanecieron alterados después de su regreso.

Crecimiento en el espacio

Cuando Scott Kelly regresó, pudo confirmarse que había crecido alrededor de 5 cm. Este proceso conocido por la ciencia se debe a que la gravedad empuja hacia abajo las vértebras de la columna. Por tanto, estas se expanden, se relajan y permiten que el cuerpo se estire un poco más en el espacio.

El crecimiento se produce en cuanto la nave entra en órbita, pero al poco tiempo la relajación de la columna se detiene. Además, cuando los astronautas regresan a la Tierra la curvatura de las vértebras se normaliza.

Pérdida de la densidad ósea de los astronautas


Tanto en los estudios con Scott como en otros realizados anteriormente, la NASA ha concluido que los astronautas se ven afectados por una pérdida de la densidad ósea. De hecho, pueden perder de 1 a 2 % de masa ósea por mes.

Los científicos consideran que la causa del fenómeno es la ingravidez, ya que los huesos no tienen que luchar como en nuestro planeta contra la gravedad para poder caminar o mantener la postura erecta. Por tanto, hay poca tensión mecánica en el cuerpo y ello produce una pérdida ósea progresiva.

Trastornos del sueño en el espacio

Los estudios también prueban que los astronautas tienden a dormir unas seis horas por noche como promedio. Estos trastornos del sueño se deben a los cambios en los relojes biológicos (ritmos circadianos), pero también al hecho de que los astronautas ven el Sol salir o ponerse cada 45 minutos y esta exposición a la luz brillante del astro inhibe su capacidad de dormir.

Estudiar los efectos que tiene el espacio sobre el organismo humano no es solo importante para el desarrollo de las ciencias relacionadas con los viajes al cosmos, sino también para preparar a los futuros astronautas que volarán a las estrellas y quizás alguna vez encontrarán nuevos mundos para la raza humana.

vix.com / Ruth Lelyen

7 formas en las que el espacio cambia el cuerpo humano