El miedo es la respuesta natural de nuestro cerebro para indicarnos que estamos en peligro y poder sobrevivir algún evento que ponga en riesgo nuestra salud. Pero muchos de nosotros experimentamos miedos que no tienen razón de ser y son irracionales, como el miedo a ciertos insectos que no representan una amenaza para nosotros. Así que antes de salir corriendo, te invito a leer estos 7 datos sobre el miedo:


7. Es posible eliminar los miedos

Al crear asociaciones de memoria podemos eliminar el miedo que le tenemos a algunos elementos, como se ha demostrado con ciertos experimentos. Por ejemplo, si a un ratón al que se le enseñó a asociar la luz con los ruidos fuertes se lo expone a la luz sin el sonido fuerte, el ratón ya no sentirá miedo de la luz al no relacionarlas con el sonido. Con el tiempo, el ratón reducirá (no necesariamente eliminar) el miedo que le provocaba la luz al modificar la asociación de recuerdos en su memoria.

6. Algunos miedos son universales a través de varias culturas

Hay una gran relación entre la edad y los tipos de miedos que la gente sufre en diferentes culturas. En la niñez, el miedo a los extraños y a la separación son muy comunes. Mientras crecemos, el miedo a otros seres (insectos, por ejemplo) y a situaciones (thabitaciones oscuras, rayos en días de tormenta) se vuelve más presente. Los adolescentes tienden a temer las situaciones sociales, mientras que los adultos desarrollan un miedo al fracaso.

5. Los miedos no son provocados por un solo evento tenebroso en tu niñez

El miedo se desarrolla por una compleja combinación de genética y el escenario que te rodea, no por esa vez en la que caíste de una gran altura o casi te ahogas en una alberca. Cuando somos niños, reaccionamos sentimentalmente a los escenarios a lo largo de los años, pero hay un cierto sector de la sociedad que reacciona con miedo a estos eventos o las cosas desconocidas. Además, tener un padre con desorden de ansiedad es un factor a seguir en el desarrollo del miedo.

4. Las hormonas del estrés ayudan a eliminar el miedo


En un estudio del 2010, se proporcionó a pacientes con acrofobia (miedo a las alturas) una dosis de cortisol, la hormona responsable del estrés en nuestro cerebro. Los sujetos a los que se les dio la hormona mencionaron haber reducido su miedo a las alturas, así como menor ansiedad, a diferencia de aquellos a los que se les proporcionó un placebo.

3. Hay personas sin miedo

Existen algunas personas sin la capacidad de experimentar miedo, incluso en situaciones que resultan terroríficas para alguien con desórdenes de ansiedad. Por ejemplo, alguien con este trastorno podría estar calmado en un avión a punto de estrellarse. No se sabe la causa de este trastorno, y hasta ahora los neurocientíficos han visto que estas personas no usan la región del cerebro que una persona con ansiedad usaría mucho en las situaciones que le causan miedo.

2. Individuos con desorden de ansiedad reaccionan de forma normal a situaciones terroríficas

Pensarías que alguien con desórdenes de ansiedad actuaría exageradamente en una situación de peligro o incluso a un escenario terrorífico. Pero las personas con ansiedad no reaccionan así frente a estas situaciones, sino que lo hacen como todos los demás, ya que este desorden provoca experimentar grandes cantidades de miedo a una situación específica

1. La ansiedad y el miedo son comunes en la niñez

La mayoría de los niños tienen ansiedad y terminan por eliminarla en la adolescencia, aunque a veces persiste hasta la adultez. La parte mala es que no hay forma de saber si un niño podrá eliminar la ansiedad cuando crezca o la padecerá el resto de su vida, una respuesta que se trata de encontrar por la neurociencia.

Seguido le tememos a lo que es desconocido, no sabemos qué es lo que causa ese miedo a las arañas, las alturas, el agua profunda o las serpientes, pero siempre se pueden encontrar formas de eliminar el miedo, por ejemplo, enfrentándolo. ¿Le tienes miedo a la oscuridad?

Ojocientífico.com 18/06/14