Aunque su parecido físico lo relacione más con lobos u otro tipo de mamífero, en realidad el mapache es un pariente cercano de los osos. Esta simpática criatura, que tiene fama de ser muy pícara, es inteligente y astuta, y aunque habita en regiones de Norteamérica, también se lo puede encontrar en zonas sureñas, como Argentina. Para profundizar un poco más en estos animales, hoy te he traído 6 datos interesantes que no conocías de los mapaches.


6. Mapaches: una especie muy adaptable

A diferencia de muchas especies de animales, los mapaches pueden vivir cómodamente con el ser humano, pues son una especie muy adaptable. Aunque su hábitat básico son los bosques, es de reconocer que, con la extensión desmedida del Hombre, estas criaturas han aprendido a sobrevivir en las áreas urbanas sin ningún tipo de problema. Podemos incluso decir que los mapaches se han beneficiado de la presencia humana. Viven en chimeneas, en casas abandonadas, etc., y aprovechan cualquier alimento que haya a la vista. Se cree que las poblaciones de este mamífero son un 20% mayor en las ciudades que en los campos.

5. Los mapaches son muy veloces

Que no te engañe su robusto cuerpo, parecido a un peluche: los mapaches son muy veloces. Suben y bajan los árboles con gran agilidad y a una alta velocidad. Incluso pueden caerse a grandes alturas y sobrevivir. Por otro lado, pueden correr a campo traviesa a 24 km/h.

4. Las extraordinarias patas del mapache

Una de las características más relevantes de los mapaches son sus extraordinarias patas. Pueden rotar las traseras en un ángulo de 180 grados para ayudarse a trepar a los árboles. Además, tiene zarpas fuertes que se dividen en 5 dedos con los cuales agarrar distintos objetos.

3. ¿Cuáles son los sonidos del mapache?

Los mapaches tienen sonidos complejos que se llaman vocalizaciones. Se han definido más de 50 tipos de ellas, entre las que se encuentran: gruñidos, susurros, alaridos y silbidos. Cada uno tiene una función en su comunicación con otros mapaches.

2. Alimentación de los mapaches

Como parte de su gran adaptabilidad, los mapaches son omnívoros. Comen hierbas, frutas, ranas, tortugas, insectos, gusanos, aves, huevos, mamíferos pequeños como las ardillas e incluso pueden comer carne de algún animal muerto.

1. Reproducción de los mapaches

Durante la primavera tiene lugar el nacimiento de las crías de mapache, dos meses después del apareamiento. Suelen ser camadas de 3 a 5 individuos, que estarán con ella hasta entrado el otoño. Los pequeños abren los ojos a los 20 días, pero no tienen aun anillos ni la conocida máscara sobre los ojos. Mamá mapache es muy protectora con sus hijos, no deja a nadie acercarse a ellos, ni siquiera al padre, así que es mejor mantenerse alejado de un mapache en este período.

Sin dudas, los mapaches son animales muy interesantes que, al igual que el ser humano, han logrado una adaptabilidad para poder sobrevivir a toda costa, lo que una vez más nos hace admirar los exitosos procesos evolutivos de la naturaleza. ¿Qué te parece?

batanga.com 07/09/14