Como sabemos desde niños, el ser humano posee sentidos que nos permiten aprehender la realidad que nos rodea: vista, olfato, gusto, tacto y oído. Estos procesos se identifican con órganos específicos, conectados al cerebro a través de células nerviosas y, sin ellos, el mundo sería totalmente diferente para nuestras mentes. Te traigo hoy 6 datos curiosos sobre los sentidos que quizá no conocías, pero que la ciencia ha logrado desentrañar.


1. Ciencia y filosofía: ¿es relativa la información de los sentidos?

A lo largo del desarrollo científico, muchos filósofos han señalado que la realidad y aquello que percibimos de la realidad no son coincidentes. Hoy sabemos que ciertamente todo lo que los sentidos perciben del mundo está en nuestras mentes. Desde luego, hay una realidad material que es procesada, a partir de ella el sistema nervioso elabora ideas y conceptos, empleando los cinco sentidos, pero ni las imágenes, ni los olores, ni los sabores, ni las sensaciones táctiles ni los sonidos existen fuera de nuestra percepción.

2. Limitaciones de los sentidos


Por mucho que nos gustaría conocer la realidad tal cual es, lo cierto es que los sentidos poseen sus propias limitaciones. Hay muchos aspectos del mundo que no podremos nunca experimentar. La vista, por ejemplo, tiene un espectro de sensibilidad; más allá de esa frecuencia, el ojo humano no puede detectar lo que está aconteciendo. Resulta muy curioso que, aunque no podamos percibir los rayos ultravioletas, ni los X ni los gamma, expuestos a ellos, se sienta una especie de hormigueo en la región ocular.

3. Las sensaciones de las papilas gustativas

El sentido del gusto nos llega a través de receptores llamados papilas gustativas ubicadas mayormente en la lengua, aunque también en el cielo de la boca y en la faringe. Salado, dulce, ácido y amargo son los sabores que procesan los nervios que están en la base de las papilas. Sin embargo, hay una sensación muy curiosa ―umami― que proviene de receptores sensibles a los aminoácidos.

4. El olor y el sabor van de la mano


El sentido del olfato se localiza en las membranas mucosas, conectadas a los nervios del olfato. Las posibles sensaciones del ser humano son: alcanfor, almizcle, menta, flor, éter, acre y putrefacción. Sin embargo, es interesante conocer que el olor y el sabor van de la mano, pues cuando se afecta el olfato, por una gripe, digamos, se afecta también el sentido del gusto. Por eso, hay muchos alimentos que no nos saben igual después de ser olidos.

5. El tacto cubre todo el cuerpo

Si el resto de los sentidos se asocian con zonas específicas del cuerpo, el tacto cubre todo el cuerpo humano. Las células relativas a este sentido se localizan en la piel, exactamente en la dermis, desde donde se transmite la información hacia la médula y de allí al cerebro. Las 4 sensaciones de este proceso son: calor, frío, contacto y dolor. Lo curioso acá es que existen zonas más sensibles: manos, labios, cara, cuello, lengua, dedos y pie; así como menos sensibles: la mitad de la espalda.

6. El uso de todos los sentidos

Y finalmente, quiero que conozcas que existen otras sensaciones más complejas: la percepción del equilibrio, temperatura, presión y movimiento. Por supuesto, varios órganos se ponen en funcionamiento para lograr que seamos consciente de dichos parámetros. Estas sensaciones requieren del uso de los cinco sentidos.

Ojocientífico.com 17/07/14