A menudo nos reprimimos de comer alimentos azucarados por miedo a romper la dieta o que se nos eleve las posibilidades de padecer enfermedades diabéticas.

Como a los niños, se nos han instruido grandes mentiras sobre este alimento, del que necesitamos una fuerte presencia en nuestro día a día -siempre y cuando sea natural su proveniencia-. A partir de ahora no podrás negarte a esa tostada con azúcar que tanto te asustaba. Los mitos sobre el dulce producto son muchos y variados, aquí algunos de ellos.

Un sustituto artificial del azúcar resulta más saludable: falso. Estos pueden provocar con mayor facilidad obesidad, alta concentración de azúcares en la sangre, reducir la capacidad de absorción de vitaminas e incluso aumentar la ansiedad y depresión.

El azúcar te satisface: otro mito equívoco inventado en décadas pasadas por campañas de publicidad. Abusar de él solo te aportará sobrepeso y ningún tipo de felicidad. Sin embargo, consumir verduras o vegetales te hará mantenerte más tiempo y de mejor forma.

Comer fruta es malo para tu salud: se ha comprobado que una manzana tiene menos azúcar que un terrón o azucarillo. Necesitamos consumir estos productos naturales que incluyan azúcares naturales, no sustituyentes. Las dietas "free sugar" no nos aportan los nutrientes necesarios. Lo que realmente sí que debes vigilar son los zumos de fruta y sus calorías

El azúcar orgánico es más sano: productos como el azúcar moreno o similares no aportan beneficio alguno según científicos de Business Insider. Además, el proceso de creación probablemente sea diferente, pero lo que nos nutre al cuerpo no es lo mismo. Estos te acarrearán problemas de colesterol y deficiencias cardiovasculares.

Las dietas sin azúcar son las ideales: en demasiadas ocasiones encontramos dietas que reemplazan el azúcar por otros productos como la miel o similares. Error, ya que estos tienen una alta cantidad de fructosa que pueden ser dañinos en tu alimentación.

forbes.es / CHRISTIAN RODRÍGUEZ 05/02/15

5 mitos del azúcar desmentidos por científicos - Forbes