Las condiciones del espacio son radicalmente distintas a las de la Tierra, y eso afecta también a tu cuerpo.

Un viaje espacial es una aventura que conlleva muchos cambios inesperados para el cuerpo humano. No solo porque las condiciones del espacio en muchos términos son distintas a las de la Tierra (gravedad, temperatura, oxígeno…), sino también por lo distinto que es el estilo de vida en el espacio.

Por eso, a lo largo de un viaje espacial, el cuerpo se puede ver muy resentido, y puede necesitar un proceso de recuperación posterior. Estos son algunos de los efectos de un viaje espacial que ya han sufrido muchos astronautas.

4 efectos de un viaje espacial

Pérdida de masa muscular

Durante un viaje espacial, el nivel de actividad es muy bajo, ya que la inmensa mayoría del tiempo se permanece dentro de la nave. Como consecuencia de esto, los astronautas pierden masa muscular y, consecuentemente, también fuerza. Concretando, los astronautas pierden entre un 8% y un 17% de su fuerza isocinética durante un viaje, sin discriminación por sexo.

El aparato circulatorio sufre

El aparato circulatorio está muy influenciado por las condiciones gravitatorias, y se puede ver muy resentido tras una estancia en el espacio. El corazón, por ejemplo, disminuye por la microgravedad. Las venas de las piernas también pierden fuerza, ya que no tienen que realizar ningún esfuerzo para impulsar la sangre hacia arriba.

Pierdes masa ósea

El mantenimiento de los huesos depende directamente de los efectos de la gravedad y la carga mecánica que tienen que soportar. Los huesos son, cuando están sometidos a las condiciones de la Tierra, permanentemente renovados y remodelados por los osteoblastos (que regulan la matriz ósea) y los osteoclastos (que absorben la matriz ósea).

El equilibrio de la acción de los osteoblastos y los osteoclastos se rompe durante el viaje espacial, y esto deriva en una reducción de la densidad de los huesos de hasta un 3,5% en entre 16 y 28 semanas de viaje espacial.

El sistema inmunológico se debilita

El sistema inmunológico se ve afectado también tras un viaje espacial. Esta debilitación no se puede atribuir a un único factor, sino que se da por una acumulación de pequeños cambios: la radiación, microgravedad, estrés, aislamiento y alteraciones del ritmo circadiano. Como consecuencia de todo esto, la probabilidad de que se de una infección es mucho mayor durante un viaje espacial.

Estos efectos muestran que el cuerpo humano no está preparado para cambios bruscos de condiciones, y no hay nada que cambie más las condiciones que salir del planeta.

omicrono.com / 24 enero, 2016 — Fernando Benito

4 efectos de un viaje espacial en el cuerpo humano