Muchas personas consideran que los conejos y las liebres son el mismo animal. Este es un error ancestral que, dada la similitud entre ellas, ha sido difícil de erradicar. Presentan un olfato muy agudo, así como una extraordinaria capacidad auditiva, para lo que se sirven de unas impresionantes orejotas que son un sello distintivo que las hace inconfundibles y a su vez, semejantes. Pero, ¿cómo diferenciarlas? Por ello, hoy queremos detallarte las diferencias fundamentales entre conejos y liebres, para así mejorar nuestro conocimiento e intentar no confundirnos en lo adelante.


Conejo / liebre

4. Las liebres son más grandes que los conejos

Para distinguir una de otra es esencial fijarse en varias características físicas claves. Por ejemplo, las liebres son de mayor tamaño que los conejos, por lo general, y tanto sus orejas como sus extremidades también son bastante más largas que las de estos últimos, sobre todo las patas traseras, que son muy fuertes.

3. Las crías nacen con un desarrollo diferente

Otra diferencia fundamental entre ambas está en su reproducción. Las crías de las liebres nacen bastante más desarrolladas que las de los conejos, pues nacen ya con pelo, con sus ojos abiertos y son capaces de caminar a los pocos minutos de haber nacido. Sin embargo, las crías de los conejitos, también llamadas gazapos, nacen completamente desvalidas, sin pelo, con los ojos cerrados y son absolutamente incapaces de caminar, cuando más, se arrastran entre la paja del nido, esto hace que mamá coneja sea mucho más maternal y celosa con sus crías.

2. Los conejos se esconden, las liebres huyen

También encontramos divergencias en los hábitos de vida entre ambas, pues mientras que los conejos son famosos por las galerías que excavan en el suelo, donde construyen confortables madrigueras que les sirven de refugio y para hacer sus nidos, las liebres solo hacen pequeños montículos de tierra donde descansan o tienen a sus crías, sin dedicar demasiado tiempo a su elaboración. Esto influye en su estrategia de huida ante los depredadores, ya que los conejos tienden a esconderse en su agujero mientras que las liebres confían más en la velocidad de sus carreras.

1. Las liebres son más solitarias que los conejos

Por otro lado, tenemos que las liebres tienden a ser animales más solitarios que los conejos, los cuales muchas veces viven formando colonias de diverso tamaño donde existe un macho dominante que pelea con los otros para alcanzar este rango. En las liebres son poco frecuentes las peleas ya que solo se reúnen por parejas para el apareamiento.

Otros aspectos como la coloración entre ambas o sus preferencias alimentarias no son fiables para determinar ante cual de ambos animales estamos. ¡Ah, una aclaración final! Otra confusión frecuente es decir que los conejos y liebres son roedores, esto es totalmente erróneo, ya que pertenecen al orden de los lagomorfos, mamíferos con características considerablemente diferentes a los ratones o los carpinchos.


Ojocientífico.com 03/01/14