En los últimos años hemos vivido numerosos cambios sociales que han afectado a nuestra personalidad, y varios estudios han demostrado que los casos de estrés y ansiedad aumentaban cada vez más debido al ritmo de vida al que estamos sometidos. Por eso, nosotros queremos aportar nuestro granito de arena para lograr mantener ese estrés bajo control.

1. Hábitos saludables: comer de manera equilibrada, mantener nuestro cuerpo hidratado, hacer deporte, dormir bien... estos pequeños hábitos nos ayudarán a disminuir nuestro malestar. Además notaremos la diferencia incluso en lo que a salud se refiere, ya que nuestro cuerpo se defenderá mejor de posibles enfermedades.

2. El lado bueno de las cosas: a la hora de enfrentarnos a un examen, a una reunión importante o a una cita con el médico que nos produce nerviosismo, debemos pararnos a pensar en el alivio que sentiremos cuando acaben. Si logramos controlar la ansiedad antes de llevar a cabo cualquiera de esas actividades, notaremos como mejora nuestro rendimiento y, por lo tanto, lograremos afrontarlas mejor.

3. Frenar el estrés con actividades que nos calman: si estamos nerviosos a la hora de tomar una decisión importante y sabemos que un baño relajante logrará calmarnos, ¿por qué no tomar la decisión desde la bañera?. Es un ejemplo extremista que se puede trasladar a todos esos momentos en los que nos sentimos bloqueados ante un suceso. Busca una actividad que te relaje y después enfréntate a la realidad.

forbesmagazine.es 11/02/14